Causas caer en la rutina

Las causas de hacen que caigáis en la rutina de pareja y se instale en vuestra relación son variadas, y en ocasiones específicas de cada relación.

Algunas de ellas son:

  • El estrés diario, el cansancio físico y el psicológico hacen que al final del día te quede poca energía y tiempo que dedicarle a la relación. Llevarse el trabajo a casa también dificulta el poder centrarse en la pareja y en poder disfrutar de un tiempo de calidad, aun que sea poco.
  • La falta de comunicación dentro de la pareja también está afectada por la rutina. No dedicar un tiempo para compartir vuestro día a día, hablar de cómo os sentís, qué tal ha ido en el trabajo, con los hijos…
  • Esperar a que sea “el otro” quien tome la iniciativa para realizar planes nuevos y esperar a que esto ocurra es otra de las causas. En este caso la responsabilidad debe ser compartida, dando la posibilidad a ambas personas de innovar y crear nuevos espacios dentro de vuestra relación.
  • Dar por echo que la pareja sabe que la queremos y que no son necesarias las muestras de afecto. A veces podéis normalizar la ausencia de expresiones de cariño como pueden ser abrazos, besos, caricias… Esto suele ocurrir poco a poco, casi sin daros cuenta, pero cuando os paráis a pensarlo podéis llevar sin abrazaros semanas.
  • No dedicar un tiempo exclusivo en pareja. La falta de tiempo puede hacer que no os dediquéis tiempo para vosotros alejados de amigos, familiares o hijos. Este tiempo es muy valioso para vuestra relación, ya que es una oportunidad para reconectaros como pareja y salir de la rutina.
  • Igual de importante es el tiempo compartido con otras parejas y amigos comunes. La ausencia de estas experiencias pueden empobrecer la relación de nuevas experiencias y otras formas de estar en pareja.
  • No pasar tiempo con otras personas ajenas a la relación o no tener actividades fuera de la relación. En las relaciones en las que se pasa mucho tiempo en pareja, y éstos no tienen actividades propias, también es un factor que favorece caer en la rutina. El que cada uno tenga un mundo propio alimenta la relación de pareja.
  • No estar abiertos a los cambios y a las novedades también contribuye a la rutina. Permanecer en una “zona de seguridad” en la que no sucedan novedades o sorpresas agradables tiene un efecto que genera pasividad dentro de la relación.
  • La presencia de una disfunción sexual no tratada o la falta de deseo, también provocan que se caiga en una rutina sexual o afectiva.