Consecuencias de la falta de deseo en la pareja.

Muchas pueden ser las consecuencias de falta de deseo sexual en la pareja. Éstas dependen de muchos factores: si la falta de deseo sexual es primaria o secundaria, el tiempo de relación de la pareja, desde cuándo se está con una sexualidad insatisfactoria dentro de la relación, edad de las personas que la componen, si ha habido o no intentos por mejorar la situación,…

Las consecuencias de la falta de deseo sexual son tan variadas como lo son las parejas, ya que ninguna es igual a otra. Cada una construye su historia en base a sus propias peculiaridades.

Por lo tanto, las consecuencias y las áreas afectadas dentro de la relación son especificas a la pareja. Algunas de las consecuencias en las que os podéis ver son:

  • Evitáis la intimidad, el quedaros a solas, intentáis hacer planes con más personas de forma compulsiva para evitar un acercamiento corporal…
  • Os metéis en cama por separado y a distintas horas para no coincidir.
  • Exponéis excusas relacionadas con dolores, por ejemplo el típico dolor de cabeza, molestias estomacales, musculares…
  • Posponéis vacaciones para no quedaros a solas.
  • Os quedáis hasta tarde en el trabajo para pasar menos tiempo en pareja, o dedicáis más horas al gimnasio.
  • La desconfianza en la pareja es otra de las consecuencias. Puede aparecer la idea de una infidelidad.
  • Alguna de las partes o ambas, podéis sentir que ya no sois deseadas, que ya no se os quiere, que la relación no tiene sentido…
  • Las discusiones pueden ser frecuentes alrededor del tema del deseo sexual, al igual que las discusiones relacionadas con posibles infidelidades, falta de compromiso…
  • Todo ello puede hacer que perdáis la confianza en la pareja y en un proyecto vital conjunto, teniendo como consecuencia la ruptura.

Estas consecuencias van afectando a diferentes áreas de la relación, creando sentimientos ambivalentes con respecto a la misma. Otros problemas derivados es que alguien experimente baja autoestima por no sentirse deseado, tristeza, hostilidad hacia la otra persona, etc.

Es importante que la intervención para mejorar el deseo dentro de la relación se realice cundo se comienza a detectar. Así se evita que las consecuencias y las dinámicas tóxicas invadan vuestra relación.