Causas disfunciones sexuales

Causas psicológicas de las disfunciones sexuales:

Las causas psicológicas de las disfunciones sexuales son variadas. Algunas son comunes a muchos hombres, otras tienen características específicas y propias de cada persona, siendo necesario detectarlas y trabajarlas para que la disfunción remita.

Anticiparse con temor a la relación sexual puede despertarte altos niveles de ansiedad que hacen difícil e incluso imposible que mantengas la erección, o que esta llegue a producirse. Experiencias pasadas en las que esto haya sucedido te pueden crear expectativas negativas que influyan en el resultado final, que a la vez confirman dichas expectativas. Se genera así un circulo vicioso del que cuesta salir sin la adecuada terapia.

Las disfunciones sexuales pueden ser primarias cuando siempre han existido en la historia sexual, o secundarias, aparecen a lo largo de la vida sexual para instalarse en ella permanente o intermitentemente. Pueden aparecer asociadas a periodos de estrés, ansiedad, dificultades a la hora de encontrar pareja, cuando se atraviesan estados depresivos, baja autoestima, enfermedades físicas, etc.

Una nula o deficiente educación sexual, mediada por los estereotipos de género pueden haberte creado ideas erróneas sobre el desempeño sexual, provocando falsas creencias que impiden que disfrutes relajadamente de tu sexualidad. Por ejemplo, mantener un rol de espectador durante la relación sexual puede provocar que te distancies de sus sensaciones corporales, perdiendo el control sobre el reflejo eyaculatorio o bien permaneciendo tan pendiente del compañero sexual que se te olvida tu propio placer. O subestimando tu placer, lo que puede llevar a una dificultad a la hora de que ocurra tu propia eyaculación u orgasmo.
Otra creencia errónea es la de dar por echo que el pene “debe” estar erecto durante toda la relación sexual, lo que te puede crear mucha frustración cuando no ocurre. Como consecuencia a esta creencia, se puede estar tan pendiente del pene y su erección, que se olvidan otros factores que influyen en la excitación y en el propio deseo, lo que dificulta la erección y experimentar placer.
En otras ocasiones, es una preocupación obsesiva sobre el desempeño sexual lo que acaba llevando a una disfunción eréctil. Muchos hombres, tras haber experimentado alguna dificultad en su respuesta sexual, mantenéis altos niveles de preocupación por algo que es común y natural, ya que no responder sexualmente como a uno le gustaría puede pasar. El problema puede desarrollarse cuando la persona no acepta que esto le vuelva a suceder, generando ansiedad anticipadora ante la relación sexual.

La culpabilidad ligada al placer también puede jugarte malas pasadas. El sentirte culpable ante la sexualidad, o el hecho de realizar algunas prácticas sexuales pueden provocar que inhibas sin quererlo tu respuesta sexual.

Los problemas de pareja también pueden crear dificultades en el desempeño sexual. Mala comunicación afectiva o sexual, discusiones constantes, miedo al compromiso, falta de intimidad o confianza, compararse con los ex de la pareja actual, la existencia de altas expectativas sexuales por parte de la pareja…

Por suerte, todas estas dificultades sexuales tienen solución.

Cuanto menos tiempo dejes pasar para comenzar tu terapia sexual menos repercusiones tendrá en tu sexualidad y en tu relación de pareja.